Si todo el mundo fuera vegano, se reducirían las emisiones mundiales de alimentos dos tercios...


Un reciente estudio, realizado por investigadores del Departamento de sostenibilidad de la Universidad de Oxford, ha demostrado que la reducción del consumo global de carne puede mejorar la salud, el medio ambiente y la economía.

El resultado de la investigación fue publicado en la revista científica PNAS. Según los autores, esta es la primera vez que han sido vinculados los análisis de la influencia en la salud y en las emisiones de gases de efecto invernadero.
La cría de animales rumiantes afecta el medio ambiente de diferentes maneras y está directamente ligado a las emisiones globales. El ganado, por ejemplo, emite grandes cantidades de gas metano en la atmósfera, un contaminante 21 veces peor que el dióxido de carbono. Además, la deforestación para mantener la agricultura y la ganadería a gran escala, contribuye a la pérdida de bosques como puntos de almacenamiento de carbono. Por no mencionar el impacto sobre la biodiversidad local.
Con esta información, los científicos concluyeron que era necesario cruzar información y los diferentes escenarios para entender cómo el consumo de carne puede afectar al planeta.
Los investigadores diseñaron cuatro hipótesis en un modelo informático para analizar cómo se presentaría cada uno en 2050. Ellos son:
1. Mantenimiento de patrones de producción actual: En este caso se han utilizado datos y estimaciones de los alimentos y la organización de las Naciones Unidas para la agricultura.
2. Con global alimentación sana: en esta situación, toda la población mundial se alimenta de manera saludable, consumir sólo las calorías necesarias para mantener un peso saludable. Las dietas que se consideraron son: cinco porciones de frutas y verduras, menos de 50 g de azúcar y no más de 1,20 kg de carne diariamente.
3. Las dietas vegetarianas que incluyen productos lácteos: sería seis porciones de frutas y verduras y una porción de granos como los frijoles y lentejas.
4. Dietas totalmente veganas: con siete porciones de frutas y verduras y una porción de granos.
Para explicar las experiencias, los investigadores explican que los escenarios fueron diseñados para explorar la gama de posibles resultados proporcionados por una progresiva exclusión de alimentos hechos con origen animal en la dieta humana.
El primer descubrimiento se relaciona con salud. Sólo pasar del 1 º al 2 º escenario, sería posible salvar la vida de 5,1 millones de personas al año. Al analizar el escenario con las dietas vegetarianas, el número asciende a 7,3 millones y las dietas veganas, los increíbles: 8,1 millones. La explicación sería que comer menos carne reduce la incidencia de enfermedades crónicas no transmisibles, asociadas con las dietas con exceso de peso y poco saludables.
El segundo punto refiere a los contaminantes. “Con la dieta saludable que contiene carne, las emisiones globales de gases de efecto invernadero aumentarían sólo un 7% en 2050. Con el actual escenario estándar, este aumento sería 51% “.
Los beneficios económicos vienen en tercer lugar. Según los científicos, el cambio de hábitos que se refleja en menos enfermedades, también significa menos gasto en salud. La economía, con solamente los costos para combatir enfermedades y con los días de trabajo perdidos como consecuencia de la enfermedad, serían $ 700 billones a $ 1 trillón al año.
Ecoportal.net
The Conversation

Kale, ¿Comer Qué?. Kale, ¡poderoso superalimento! Por Raúl Martínez

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El kale (Brassica oleracea var. sabellica), berza o col rizada, es un superalimento altamente nutritivo que hace que encabece la lista de alimentos más saludables del mundo, y esto es debido al gran número de nutrientes que proporciona.
Comer col rizada es beneficioso para mantener una piel saludable, cabello y huesos fuertes, así como para ayudar a la digestión y reducir el riesgo de enfermedades del corazón. El consumo de kale permite controlar la glucosa en sangre en los diabéticos, previene del riesgo de desarrollo de cáncer, reduce la presión arterial y el riesgo de desarrollar asma.

El kale es una verdura de hoja verde que pertenece a la familia Brassica, un grupo de hortalizas que incluye la col, la coliflor y las coles de Bruselas, que podemos encontrar en los mercados desde mediados del invierno hasta principios de la primavera, siendo en primavera cuando tiene un sabor más dulce y se encuentra más ampliamente disponible. La col rizada tiene hojas de color verde oscuro, tallo fibroso y un sabor ligeramente picante que la hace deliciosa.
Al igual que el brócoli, la coliflor y la col, el kale desciende de la col silvestre, una planta que se cree que se originó en Asia Menor y que llegó a Europa alrededor del año 600 a.C traída por grupos migratorios celtas. Fue un cultivo importante durante la época griega y romana, siendo un vegetal muy popular en la Edad Media.


Entre sus propiedades medicinales destaca su gran poder antioxidante y antiinflamatorio.   

Una ración de 100 gramos de kale proporciona 49 calorías y es una fuente rica en vitamina A, vitamina C, vitamina K, vitamina B6, ácido fólico y manganeso.
Es una buena fuente de tiamina, riboflavina, ácido pantoténico, vitamina E y varios minerales como hierro, calcio, potasio, cobre, magnesio y fósforo.


Además de los antioxidantes convencionales como la vitamina C, el beta-caroteno y el manganeso, también nos proporciona un mínimo de 45 flavonoides diferentes, entre los que cabe citar por su importancia el kaempferol y la quercetina. Se sabe que los flavonoides en la col rizada no sólo tienen una poderosa función como antioxidantes sino que además son compuestos de gran poder antiinflamatorio, siendo fundamentales para la prevención de la inflamación crónica y el estrés oxidativo celular.
El kale proporciona omega-3 en una cantidad significativa en forma de ácido alfa-linolénico (AAL), que es una ácido graso poliinsaturado esencial que el cuerpo no puede sintetizar. Pero además es también una importante fuente de fibra natural que nos va a permitir disfrutar de una buena salud digestiva.
Es rica en glucosinolatos que una vez ingeridos son usados por el cuerpo como compuestos preventivos del cáncer. Presentan propiedades frente al cáncer de vejiga, mama, colon, ovario y próstata.
El kale presta un apoyo integral para el sistema de desintoxicación del cuerpo, ya que los isotiocianatos (ITC) son las moléculas que regulan la desintoxicación gracias a los glucosinolatos y ayudan a controlar el proceso de desintoxicación a nivel genético.
Incluye el kale en tu dieta, introdúcela como una verdura de consumo regular, y obtendrás los magníficos beneficios que para la salud proporciona esta crucífera.
Autor: Raúl Martínez, dietética y dieto terapia Homo toxicología

GOLOSINAS SALUDABLES a base de FRUTAS para hacer tú mismo. RECETAS:


por Alberto Díaz Pinto en Postres y respostería

A la gran mayoría de los niños, y a los que ya no lo son, les encantan las chucherías. Después de todo, ¿a quién le amarga un dulce?. Deliciosas sí, pero carecen de interés nutricional por su alto contenido en azúcares, sin contar con la cantidad de aditivos artificiales, fomentando la aparición de caries, la obesidad y los malos hábitos alimentarios. Lo más recomendable es consumirlas en pequeñas cantidades y muy de vez en cuando.

Si recordáis, hace poco más de un mes os contábamos cómo hacer vuestra propia fruta deshidratada fácilmente, para tener un aperitivo saludable a mano. En esta misma línea, habíamos pensado en ofreceros una alternativa completamente natural, ya que las chucherías que os enseñaremos a hacer hoy están elaboradas a base de fruta. A los niños les encantarán, y aprenderán a introducir este alimento básico en sus dietas de una forma divertida. Las hay de todos los gustos y sabores, por lo que solo tienes que escoger tus favoritas y ponerte manos a la obra:




1. Rollitos de fresa


Es una receta tan sumamente fácil que no te llevará prácticamente tiempo y está deliciosa.
Lo únicos ingredientes que vas a necesitar son tres cucharadas soperas de miel y tres tazas de fresas

Pon las fresas en la licuadora y después añádele las tres cucharadas de miel



Licúalo todo muy bien

Extiende el contenido de la licuadora en una bandeja de horno con un papel vegetal. Después hornea con el ventilador a 100 ºC durante una hora. Recuerda darle la vuelta a mitad del proceso



Cuando saquemos la masa del horno habrá quedado bastante maleable. Deja que se enfríe casi por completo y corta todo el papel de alrededor con unas tijeras



Después corta el jugo de fresa en tiras alargadas y comienza a hacer rollitos por uno de los extremos



¡El resultado es fantástico a la par que delicioso!









2. Rollitos de mango


Si me apuras, esta receta es aún mas sencilla que la anterior, ya que solo vas a necesitar el mango. No necesita azúcar ya que, de por sí, es una fruta bastante dulce.
Echa tres mangos pelados y troceados en tu licuadora



Licúalos muy bien hasta que su consistencia sea como una especie de pasta



Echa los mangos en una bandeja de horno con un papel vegetal

Extiende la masa uniformemente y precalienta el horno



Horneamos a una temperatura de 80ª C durante aproximadamente 4 horas. Debería quedaros un poco pegajosa al final, ya que realmente no estamos horneando, sino desecándola



A continuación, al igual que hicimos con las fresas, corta el papel sobrante y haz tiras alargadas con los mangos



¡Enróllalos y a disfrutar!









3. Rollitos de fresa picante


¿Te gusta el dulce combinado con el picante?. Entonces esta es tu receta.



Ingredientes
550 gr de fresas, deshojadas
1/2 taza de azúcar
1 cucharada de limón recién exprimido
1 chilli habanero, sin semillas


Preparación

1. Precalienta el horno a 80 º.
2. Echa todos los ingredientes en una licuadora hasta que quede una mezcla suave. Después, vierte el contenido en una cacerola y ponla a fuego medio. Tras unos minutos, ponlo a fuego lento y remueve ocasionalmente, hasta que nos quede una mezcla bastante espesa (unos 35-45 min).

3. Vierte el contenido en una bandeja de horno con papel vegetal y después extiéndelo dejando una capa fina y uniforme.

4. Hornea hasta que la masa quede firme y casi nada pegajosa, entre 3 y 3 horas y media. Deja que la masa se enfríe. Si todavía está húmeda por la parte inferior, despégala del papel y dale la vuelta y hornea hasta que quede completamente seca. Ten cuidado de no pasarte porque sino quedará crujiente y quebradiza.

5. Una vez lista y en su punto, corta la masa en tiras como hemos hecho en los casos anteriores y haz tus rollitos de fresa picantes.




4. Rollitos de manzana



Ingredientes
6 manzanas pequeñas -las Fuji preferiblemente-, peladas, sin corazón y cortadas en daditos
1/2 taza de agua
1 cucharadita de canela molida (opcional)
1 taza llena de espinacas


Preparación

1. Echa las manzanas cortadas en cubitos, el agua y la canela en una cacerola grande. Lleva a ebullición y después reduce a fuego lento durante 30-45 min, hasta que las manzanas se ablanden, removiendo de vez en cuando. Hazlas puré aplastándolas contra uno de los lados de la cacerola con un cucharón de madera.


2. Deja que las manzanas se enfríen un poco y después ponlas en una licuadora o procesador de alimentos. Añade las espinacas y pon en marcha la máquina hasta que quede una masa suave.


3. Precalienta el horno a 80ºC y echa la masa en una bandeja de horno con un papel vegetal. Extiéndela fina y uniformemente con una espátula.


4. Hornea la fruta de 3 a 5 horas, hasta que quede seca al tacto, pero siga siendo flexible. A veces, los bordes quedarán más hechos que el centro así que, si esto te ocurriese, córtalos con una tijera y pon el resto nuevamente en el horno hasta que termine de secar. Asegúrate de comprobar el horno cada 20 o 30 minutos para que no se cocine demasiado.


5. Una vez hecho esto, saca la masa del horno y deja que se enfríe. Después corta la masa en tiras alargadas y enróllala. Guarda tus rollitos en una bolsa de plástico o un recipiente hermético.




5. Rollitos de albaricoque


En esta receta se utiliza sirope de agave para dar un poco de dulzura. Es un ingrediente más dulce que el azúcar, por lo que no habrá usar demasiado. Si no quieres complicarte, puedes utilizar miel en su lugar, o degustar primeramente la masa antes de añadir edulcorantes, ya que a lo mejor no crees que lo necesite.
Necesitarás 4 tazas de albaricoques, un chorreón de jugo de limón recién exprimido y el sirope de agave, que es completamente opcional

Lava la fruta


Quítales el hueso y trocéalos en cuatro partes

Pon los albaricoques en una cacerola con el jugo de limón

Cocina a fuego medio-bajo hasta que los jugos comiencen a salir, unos 15 o 20 minutos



Después utiliza un procesador de alimentos o una licuadora para hacer puré



Extiende en una bandeja de horno, con un papel vegetal, toda la fruta con la ayuda de una espátula. Procura que quede una superficie fina y uniforme. Pon la masa en el horno a unos 70/80 ºC durante unas 5 horas. Procura mirar la masa cada vez que te acuerdes para evitar que se cocine demasiado.



Recuerda que lo único que queremos es desecar la fruta. Cuando esté seca por todos sitios y apenas esté pegajosa estará lista. Como siempre, corta la masa en tiras alargadas y haz rollitos









6. Rollitos de plátano


Si te gusta esta fruta, estos rollitos te van a parecer deliciosos y ¿lo mejor de todo? que solo necesitas unos cuantos plátanos.
Necesitas 4 plátanos maduros. Pélalos y córtalos en trozos grandes



Tritúralos en cuestión de segundos con ayuda de una batidora, licuadora o procesador de alimentos

Extiende el puré en una bandeja de horno con un papel vegetal

Con la ayuda de una espátula, deja una capa fina y uniforme



Hornea la masa a 80ºC entre 2 o 2 horas y media. Si los bordes se hacen antes y el centro todavía está húmedo, puedes cortar lo que ya está hecho y poner nuevamente la bandeja en el horno hasta que termine de hacerse



La mezcla debe quedar flexible pero seca por todos sitios. Corta la masa en tiras alargadas y haz rollitos o, como se ve en la imagen, láminas cuadradas







7. Rollitos de ciruela


Las ciruelas son esa fruta a caballo entre la dulzura y la acidez que también puede transformarse en una chuchería deliciosa. Si no te convence mucho el azúcar, puedes sustituirlo por miel.
Tan solo necesitarás unos 175 gr de ciruelas maduras y 3/4 de taza de azúcar

No te olvides de lavarlas, deshuesarlas y cortarlas por la mitad

Pon las mitades en la bandeja del horno y cocínalas a 200ºC durante 15 o 20 min, dependiendo del tamaño de la fruta



Cuidado con el tiempo y evitar que la fruta se os queme. Debería quedaros más o menos así

Después utiliza un procesador de alimentos o una licuadora para hacerlas puré



Se ve delicioso ¿verdad?

Añadimos el azúcar

Extendemos el puré en la bandeja del horno con un papel vegetal, de forma fina y uniforme



Horneamos a 60º durante 7 u 8 horas y observamos siempre que podamos para evitar que se nos quemen los bordes. Recuerda que lo único que queremos es desecar la fruta. Cuando esté seca por todos sitios y apenas esté pegajosa estará lista



Después córtala en tiras y haz los rollitos







8. Rollitos de arándanos




Ingredientes
2 tazas de arándanos
1/2 taza de compota de manzana
2 cucharadas de semillas de Chia
3 dátiles Medjool, sin hueso


Preparación

1. Haz puré con todos los ingredientes con ayuda de un procesador de alimentos, una licuadora o una batidora.

2. Extiende el puré sobre una bandeja de horno, con un papel vegetal, ayudado con una espátula, fina y uniformemente.

3. Pon el horno a 60ºC y mete el puré entre 8 y 12 horas. Asegúrate de que la masa quede flexible. Si tienes alguna duda consulta este paso en las otras recetas.

4. Cuando esté lista, corta la masa en tiras y haz los rollitos.




9. Rollitos de fresa y mango


Dos frutas deliciosas que se pueden mezclar para para crear unos dulces deliciosos.
Necesitas dos tazas de mango pelado, deshuesado y cortado en dados; dos tazas de fresas lavadas y deshojadas; un toque de miel. Echa primero la fruta en la licuadora y después añade 2 o 3 cucharadas de miel al gusto. Hazlo puré



Después, extiéndelo por una bandeja de horno con papel vegetal, fina y uniformemente con ayuda de una espátula



Mete la masa en el horno a 70ºC durante unas 4-8 horas. A partir de la 4 horas mira la masa cada media hora aproximadamente para evitar que se cocine demasiado. Recuerda que lo único que queremos es desecar la fruta. Cuando esté seca por todos sitios y apenas esté pegajosa estará lista



Corta la masa en tiras alargadas y haz rollitos









10. Rollito de patata dulce y manzana




Ingredientes
3 patatas medianas dulces
3 manzanas
1/2 cucharadita de canela molida
1/4 cucharadita de jengibre en polvo
1 pizca de clavo
1 pizca de nuez moscada




Preparación

1. Precalienta el horno a 200ºC
2. Corta las patatas dulces por la mitad. Pela las manzanas y quitarles el corazón. Después colócalas en el horno durante 30 minutos aproximadamente.
3. Retira las manzanas del horno y vuelve a meter las patatas durante 20 minutos más o menos, hasta que estén completamente hechas. Deja que se enfríen.
4. Quítales la piel a las patatas antes de meterlas en el procesador de alimentos. Después añade las manzanas y las especias. Haz puré con todo.
5. Hornea a 60ºC hasta que la masa quede firme y seca, entre 8 y 12 horas. Después deja que la masa se enfríe. Si todavía está húmeda por la parte inferior, despégala del papel y dale la vuelta y hornea hasta que quede completamente seca. Ten cuidado de no pasarte porque sino quedará crujiente y quebradiza.
6. Corta en tiras la masa y haz rollitos con ella. ¡Disfrútalo!

NUECES PACANAS BIO, ECOTIENDA CARTAGENA ECOLÓGICA.



La  nuez pacana, también llamada nuez de la isla o nuez encarcelada, es una especie del género Carya, nativa del noreste de México y sudeste de Estados Unidos.
Generalmente es complicado conseguirlas en España.
Su apariencia es bastante parecida a las nueces comunes, pero son más alargadas, y su cáscara es lisa, muy fácil de pelar.
Tiene un alto contenido en ácidos grasos saludables (sobretodo en ácidos grasos monoinsaturados), lo que significa que son frutos secos ideales a la hora de bajar el colesterol alto (en especial el colesterol LDL), así como los triglicéridos.
Es muy útil para la prevención del estreñimiento, debido a su alto contenido en fibra, y a la vez nos ayudan en el cuidado y protección de nuestro sistema cardiovascular.

“Contiene ácido fólico (tipo de Vitamina B) Interviene en la formación y crecimiento de tejidos vitales del organismo.
No debe faltar en la dieta de MUJERES EMBARAZADAS Y ADOLESCENTES”

Contiene numerosos fotoquímicos que previenen afecciones de cáncer de colon, estomago y recto, según estudios de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard. El pecan contiene también vitamina E, un poderoso antioxidante que previene de afecciones cardíacas, algunos tipos de cáncer, el mal de Parkinson y otras afecciones como cataratas.
Posee la más alta capacidad antioxidante que el resto de las otras nueces. Este resultado fue producto de recientes investigaciones por parte del USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos): sobre un total de 100 alimentos, la Nuez Pecan encabezó la lista, constituyendo, hasta el momento,el alimento que más efectivamente protege contra el daño a las células.
Aproximadamente el 70% de los aceites del pecan son ácidos grasos monoinsaturados (Oleico) y un 17% son poliinsaturados (Linoleico).
Los ácidos grasos poliinsaturados reducen los niveles de colesterol LDL y HDL, sin embargo los monoinsaturados solo reducen el colesterol malo LDL y mantienen el mismo nivel de colesterol bueno HDL.
Mejorando la relacion HDL/LDL se reducen los riesgos de afecciones cardíacas. El Oleico tambien puede encontrarse en el aceite de oliva y ha sido ampliamente reconocido por su efectividad para reducir afecciones cardíacas.

Más datos de las pecanas

  • Alto contenido en ácidos grasos saludables (sobretodo en ácidos grasos monoinsaturados).
  • Vitaminas: destaca su contenido en vitamina E y vitamina B1.
  • Minerales: especialmente ricas en magnesio, cobre, fósforo, zinc y selenio.
  • Cantidad moderada en proteínas.

Tienen un sabor algo más suave y delicado que las nueces comunes
Contenidos nutricionales
  • Carbohidratos: 14 g
  • Fibra: 10 g
  • Grasas: 72 g
    • Saturadas: 6 g
    • Monoinsaturadas: 41 g
    • Poliinsaturadas: 22 g
  • kJ: 2,89
  • Proteínas: 9 g

¿Cuánto comer para lograr estos buenos beneficios?

Teniendo en cuenta el artículo referente al consumo de frutos secos, en lo que se refiere a cuántas nueces pecanas comer al día, para poder disfrutar de sus principales propiedades, deberíamos comer entre 4 a 5 nueces pecanas diariamente, lo que equivale a 75 gramos diarios.
Pero no lo hagáis por mucho tiempo y recordad eliminar sus antinutrientes en el caso de presentar alergías.

¿Cómo consumirlas?

La puedes consumir fresca o emplearla para cocinar, especialmente en repostería. Se usa en rellenos, panes de nueces, helados, platos de verduras saladas, etc.
Además, los indios americanos las emplean para elaborar un manjar, una leche de sabor dulce y fresca, como un crema, llamada pawcochiccora. Esta leche se obtiene de un proceso cuidadoso, dejándolas secar al sol y triturándolas luego para finalmente hervir los gajos de las nueces. La emplean para hacer dulces y cocinar.

Aquí tienes una receta donde podrás elaborar manteca de nueces pacanas y coco.
Manteca de coco y nuez pacana

PROBIÓTICOS A ANALISIS. QUE SON, COMO AFECTAN Y PARA QUE SIRVEN...

Vídeo con los alimentos que contienen probióticos.  Ver video


El equivocado estilo de vida de varias generaciones ha culminado en una terrible intoxicación de nuestro organismo. Los tres factores principales que han provocado esta situación son:  
  1. El estrés y la falta de ejercicio físico.
     
  2. El aumento de contaminantes, empezando por los metales pesados presentes en el aire, en el agua y en los alimentos que consumimos.
     
  3. Una alimentación que nuestros intestinos no toleran bien y que conlleva la inflamación del tubo digestivo y la porosidad intestinal, fuente de innumerables males.
     
Pero el cuerpo no se queda de brazos cruzados. Al contrario, ¡no deja de enviarnos señales de que se encuentra en peligro! Diarrea, estreñimiento, dolores abdominales, hinchazón, flatulencias, mal aliento, dolor de cabeza, insomnio y cambios de humor son, entre otras alertas, su manera de gritarnos ¡SOCORRO! 

Así lo había entendido ya el médico griego Hipócrates hace 2.500 años, y los últimos estudios en nutrición no hacen sino confirmarlo una y otra vez: sólo podremos gozar de buena salud si nuestro aparato digestivo funciona correctamente. 

“Con toda seguridad”, decía Hipócrates, “el origen de las enfermedades no se debe buscar más allá de las ventosidades y gases intestinales, tanto por exceso como por defecto, o cuando penetran en el cuerpo en gran cantidad o cargados de olor pestilente”. 

Quédese con la última frase, pues es importantísima. Cuando Hipócrates dice “los gases penetran en el cuerpo” quiere decir que el intestino no es una barrera impermeable. Todo lo contrario. Cuando se produce una fermentación insalubre de la comida, una gran cantidad de toxinas penetra en la sangre y después en el resto del organismo, donde pueden llegar a acumularse y provocar importantes daños. 

Una prueba clara de este desorden es que una mala digestión, que conlleva malos olores en el intestino, suele provocar mal aliento. Y eso ocurre simplemente porque los gases de mal olor pasan a la sangre y van a parar después a los pulmones. 

El problema está en que estos gases también se encuentran en otras partes del organismo, donde llegan a acumularse (por ejemplo en las articulaciones). Es decir, que no se eliminan a través del aliento en su totalidad, ni mucho menos. 

Las heces normales prácticamente no huelen

Por ello es importante señalar que unas heces normales prácticamente no huelen. Los gases y las heces con mal olor indican un desajuste. 

Para restablecer el equilibrio, elimine de su dieta los alimentos que no tolera. Para ello quizá sea necesario contar con la ayuda de un nutricionista para que haga un diagnóstico, pero debe saber que las intolerancias alimentarias más habituales están relacionadas con los cereales refinados -sobre todo el trigo rico en gluten- y con los lácteos. Debe eliminarlos de su alimentación durante tres o cuatro semanas y observar qué ocurre. 

Al mismo tiempo, será indispensable cuidar su higiene vital realizando más ejercicio físico suave (el esfuerzo físico duro agrava la inflamación), respirando mejor (coherencia cardiaca) y tomándose su tiempo para comer y masticar. 

Para restaurar la calidad de la mucosa intestinal debe elegir alimentos antiinflamatorios (frutos secos y pescado rico en omega-3, verduras cocidas, ensaladas, especias dulces…) e infusiones (cálamo, ortiga, milenrama…). 

Y finalmente, en la mayoría de los casos será necesario resembrar la flora intestinal con buenos probióticos. 

Antes de seguir, quiero dejar clara la diferencia entre probióticos y prebióticos, palabras que con frecuencia se confunden. Los probióticos son microorganismos vivos que viven en nuestro organismo, formando parte de la flora intestinal. Al añadirse como suplemento en la dieta, afectan beneficiosamente al desarrollo de la flora en el intestino. Por el contrario, los prebióticos son sustancias no orgánicas, que nutren y favorecen el desarrollo de los probióticos del sistema digestivo para que puedan desarrollarse. 

La flora intestinal: un regalo -o una condena- desde el nacimiento

Mientras usted se encontraba en el vientre de su madre, su tubo digestivo era estéril. Sin embargo, a las 72 horas de nacer ya contenía mil billones de bacterias y levaduras procedentes, en el caso de los niños nacidos por parto natural, de la flora vaginal de la madre. (1) 

La flora vaginal depende en gran medida de la flora intestinal, así que las madres con una buena flora intestinal se la transmiten a sus hijos al nacer. Si por el contrario poseen cepas de bacterias y levaduras patógenas (causa de enfermedades), los bebés también las tendrán. 

En el caso de los niños nacidos por cesárea, la microflora procede del entorno, es decir, del hospital. Si no se corrige a tiempo, la flora intestinal de origen hospitalario puede tener consecuencias dolorosas para toda la vida. 

Posteriormente, la flora intestinal evolucionará según la alimentación, las enfermedades y, por supuesto, se verá afectada por los medicamentos que se tomen (sobre todo antibióticos). 

Los alimentos ricos en fibra son buenos para la flora intestinal, así como los alimentos lactofermentados (chucrut, pepinillos, aceitunas…). 

En cualquier caso, pueden darse situaciones en las que sea necesario aportar a nuestra flora algunos ingredientes que sirvan para ayudarla a recuperar, en poco tiempo, un equilibrio duradero. 

Qué debe contener un buen producto probiótico

Los ingredientes dirigidos a restablecer el equilibrio duradero de la flora intestinal son: 

  1. Cepas “probióticas” que se encuentran quizá en cantidad insuficiente (en especial en el caso de los bebés nacidos por cesárea o aquellos cuya madre tenía una flora desequilibrada, y en todos los casos en los que la microflora ha sido alterada por factores endógenos o exógenos). Se han realizado ensayos clínicos en particular con cinco biotipos bacterianos, de los cuales cuatro son bacterias del grupo láctico (Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus paracasei, Lactobacillus plantarum y Bifidobacterium lactis) y una del grupo propiónico (Propionibacterium freudenreichii).
     
  2. Cofactores metabólicos indispensables para el crecimiento de la microflora probiótica: oligosacáridos prebióticos, vitaminas del grupo B, magnesio y manganeso.
     
  3. Cofactores fisiológicos destinados a proteger y regenerar los enterocitos que forman la mucosa intestinal: fosfolípidos, lactoferrina, glutamina, inmunoglobulinas procedentes del calostro, carotenoides y vitaminas del grupo B.
     
Esta combinación de ingredientes activos que actúan en sinergia favorece la regeneración rápida de la microflora intestinal, sobre todo cuando se encuentra fuertemente alterada. 

El riesgo de las cápsulas y comprimidos de probióticos

Con los probióticos, que se forman a partir de microorganismos vivos, es aún peor. 

En 2010 un estudio demostró que la mayor parte de los probióticos que se venden en el mercado no contienen el número suficiente de bacterias vivas como para producir algún efecto. 

¿Nos debemos sorprender? 

La mayoría de probióticos se venden hoy en día en forma de cápsulas o de comprimidos. 

En los comprimidos hay un número extremadamente bajo de bacterias vivas, ya que la presión necesaria para formar el comprimido hace que la temperatura suba por encima de los 50 ºC y mate a una gran parte de ellas. Por tanto, es casi imposible que existan comprimidos de probióticos que ofrezcan buenos resultados. 

Algunos fabricantes fingen haber encontrado la solución vendiendo comprimidos de probióticos que de antemano se han protegido con microencapsulación. El problema está en que este tratamiento incrementa de manera desmesurada el volumen de los probióticos. Para ingerir la cantidad necesaria (mil millones como mínimo) tendríamos que tomar cien comprimidos al día. 

¿Qué pasa con los probióticos en un medio líquido?

En un medio líquido fermentado (por ejemplo, a base de leche animal o vegetal), las bacterias probióticas no se pueden conservar mucho tiempo. Las diferentes cepas presentes transformarán los azúcares y las proteínas del medio en ácidos orgánicos y agua oxigenada, que las bacterias no podrán soportar a largo plazo. 

Por otro lado, es imposible conservar una mezcla de cepas probióticas en equilibrio dentro de un medio líquido, ya que cada una de ellas evoluciona de manera diferente durante la fermentación y la conservación. 

Pongamos por caso el yogur clásico. Tan solo contiene dos cepas bacterianas (Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus), ya de por sí muy poco probióticas. Pero es que además, después de su conservación, que se extiende desde el lugar de fabricación hasta casa (varias semanas), la supervivencia de las bacterias y el equilibrio entre cepas se altera fuertemente. Como consecuencia de ello, el producto que usted consume en casa no permite regenerar la flora intestinal, sino únicamente conservar las condiciones de pH beneficiosas para el intestino. 

Cómo debe ser un buen probiótico

Para actuar eficazmente sobre la microflora intestinal deben darse varias condiciones: 

  • Se necesita un conjunto de cepas bacterianas testadas clínicamente y con caracteres probióticos complementarios (capaces de desarrollarse en la mucosidad y adherirse a la mucosa intestinal, que sean inhibidores de gérmenes oportunistas y patógenos, que estimulen la inmunidad, etc.).
     
  • Se necesita una población bacteriana elevada. Mil millones de bacterias es el mínimo; por debajo de esta cifra, el efecto es prácticamente nulo. Diez mil millones es lo preferible y garantiza una eficacia elevada cuando la flora intestinal está fuertemente desequilibrada. Porque hay que recordar que, a lo largo de su trayecto por el tracto digestivo, las bacterias soportan inhibiciones (pH gástrico, secreción biliar…) que destruirán a las que sean más débiles.
     
  • Se necesita agregar un conjunto de ingredientes que permitan a las bacterias probióticas fijarse y desarrollarse rápidamente en el intestino (calcio, magnesio, manganeso, aminoácidos, lactoferrina y fosfolípidos, dotados cada uno de propiedades particulares).
     
  • El conjunto se debe conservar en forma de polvo liofilizado dentro de sobres estancos, en una atmósfera de nitrógeno, al abrigo de la luz, del oxígeno del aire y de la humedad. Por esta razón los sobres están hechos de tres capas (polietileno, aluminio y polietileno) que garantizan una excelente impermeabilidad evitando el contacto entre las bacterias y el aluminio, que es tóxico. También es posible la presentación en cápsulas pero sólo si éstas son gastrorresistentes.
     

No malgaste el dinero con los probióticos

Las personas que toman probióticos malgasatan cada año cientos de euros simplemente porque los consumen en el momento equivocado, lo que reduce su eficacia hasta prácticamente cero. 

Y es que los probióticos se destruyen en gran medida por la acidez del estómago cerrado, es decir, mientras está produciendo mucho jugo gástrico (rico en ácido clorhídrico) para la digestión de los alimentos. 

Así que es muy importante tomar los probióticos cuando el estómago está vacío o, dicho de otra manera, al levantarse por la mañana. En ese momento, el nivel de pH del estómago es prácticamente neutro. Pero aún más importante: en esos momentos se encuentra abierta la puerta que cierra el estómago (el píloro), que es el que impide que la comida pase al intestino antes de ser digerida. 

La forma perfecta de tomar probióticos es diluyendo el producto en polvo en un vaso de agua templada a unos 35ºC (para reavivar las bacterias, sin matarlas por el agua muy fría o muy caliente), y después beber el contenido, que directamente pasará al intestino a través del píloro, que está abierto. Los probióticos se mantendrán sanos y salvos. Después podrán viajar tranquilamente por todo el intestino delgado para llegar a su destino, el colon, o podrán dejar su equipaje, instalarse…y tener muchos hijos. 

Como curiosidad, ahora ya entenderá por qué en India, donde se toma un tipo especial de leche fermentada denominada lassi, muy rica en probióticos, ésta siempre se bebe antes de las comidas. 

La discusión sobre el bifidus

Hoy en día algunas personas desconfían de los probióticos por una campaña llevada a cabo contra los fabricantes de yogures con bifidus. Los investigadores se han dado cuenta, en efecto, de que la flora intestinal de las personas obesas contiene una cantidad anormalmente elevada de bifidobacterias (bifidus activo). 

A partir de entonces, en internet están circulando mensajes que afirman que los probióticos se utilizan en las crías de cerdos a nivel industrial con el fin de engordarlos, y que consumirlos entonces tendría el mismo efecto en las personas. Pero como en todas las polémicas, la mitad es verdad y la mitad mentira. 

De hecho, las bacterias de tipo “bifidus” son importantes y beneficiosas para los lactantes y los niños muy pequeños. Según algunos estudios, los niños alérgicos a los yogures presentan una flora intestinal menos rica en bifidobacterias que los niños no alérgicos. 

Sin embargo, si se consumen yogures con bifidus a diario se corre el riesgo de desequilibrar la flora y favorecer el aumento de peso. Lo mismo ocurre con las leches fermentadas azucaradas, pero en este caso lo que supone un problema es el azúcar añadido que contienen estos productos, ya que los niños que lo toman a menudo corren el riesgo de engordar. 

Qué marca elegir

En resumen, estoy convencido de que hace falta buscar un producto que se acerque lo más posible a los criterios que le he comentado antes, es decir: 

  • Que conste de al menos cinco cepas bacterianas con rendimientos probióticos contrastados, y cuya concentración se aproxime a los diez mil millones de bacterias por dosis diaria.
     
  • Que contenga prebióticos (oligosacáridos) y los factores de crecimiento (minerales, oligoelementos, vitaminas y aminoácidos) que van a estimular el desarrollo de bacterias probióticas una vez lleguen al colon.
     
  • Que suministre sustancias que participen en la regeneración de la mucosa intestinal (fosfolípidos, lactoferrina, inmunoglobulinas procedentes del calostro, glutamina y vitaminas del grupo B).
     
  • Que se presente en forma de polvo seco, en un sobre estanco en una atmósfera de nitrógeno, con el fin de garantizar una conservación duradera. También es una presentación muy valiosa y cómoda las "DR Caps", un tipo de cápsulas gatrorresistentes, que combinan las ventajas de la presentación en cápsulas con el que sean perfectamente capaces de resistir la acidez del estómago.
     
  • Y sobre todo, que esté fabricado a partir de los ingredientes más biodisponibles, independientemente de lo que cuesten.
     
Con la información que acaba de leer, puede acercarse a su establecimiento especializado de confianza y seguro que le podrán recomendar un buen probiótico.

Juan-M Dupuis

Vídeo con los alimentos que contienen probióticos.  Ver video

Amaranto inca devora transgénicos de Monsanto, por todo el mundo...

En lo que parece ser una muestra más de la sabiduría de la naturaleza abriendo camino, la especie de amaranto inca conocida como kiwicha se ha convertido en una pesadilla para Monsanto. Curiosamente esta compañía conocida por sus diabólicas (“Mondiablo”) prácticas se refiere a esta hierba sagrada para los incas y los aztecas como una  mala hierba o una hierba maldita.
El fenómeno de la expansión del amaranto en cultivos de más de viente estados a lo largo de Estados Unidos no es nuevo, pero merece ser rescatado, acaso celebrando la pericia y quizás hasta la inteligencia de esta planta guerrera que se ha opuesto al gigante de las semillas transgénicas. Desde el 2004 un agricultor en Atlanta se dio cuenta que brotes de amaranto resistían al poderoso herbicida Roundup basado en el glifosato y  devorando campos de soya transgénica. El sitio web de Monsanto recomienda a los agricultores mezclar el glifosato con  herbícidas como el 2,4-D  que fue prohibido en Escandinavia por estar haberse correlacionado con el cáncer.
Es curioso que el New York Times que hace  más de 20 años escribía que el amaranto podía ser el futuro del alimento en el mundo, ahora llama a esta planta una “superweed” o “pigweed” un término despectivo que refleja  una concepción del amaranto como una plaga.
Según un grupo de científicos británicos del Centro para la Ecología y la Hidrología, se ha producido una transferencia de genes entre la planta modificada genéticamente y algunas hierbas “indeseables” como el amaranto.
Este hecho contradice las afirmaciones de los defensores de los organismos modificados genéticamente (OMG): que señalan que una hibridación entre una planta modificada genéticamente y una planta no modificada es simplemente “imposible”.
El amaranto por cierto posee más proteínas que la soya y además contiene vitaminas A y C. Mientras tanto en Estados Unidos se preocupan de cómo eliminar esta resistente planta que supera a la tecnología de Monsanto: se reproduce en casi cualquier clima, no le afectan enfermedades ni insectos por lo cual no necesita químicos. ¿Acaso no sería mejor que escucharan este mensaje de la naturaleza e intentaran procesar alimentos de amaranto?
Casos como la satanización del amaranto nos hacen pensar que la industria de los alimentos busca simplemente mantener a la población en el peor estado físico posible para que pueda ser devorada por oscuras corporaciones e intereses políticos.

POR: PIJAMASURF

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